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Sociedad Rubén Leyes advirtió por la crisis del teatro ante la baja de público y los recortes culturales  Rubén Leyes, actor y director de la sala de teatro La Máscara, analizó el impacto de la inteligencia artificial sobre las artes escénicas, advirtió sobre la pérdida de empleo en sectores culturales y expresó preocupación por la situación del teatro
También cuestionó la reducción de apoyos estatales y el impacto de recientes cambios legislativos sobre las salas teatrales.
En los estudios de CIUDAD TV, el artista sostuvo que la tecnología ya comienza a reemplazar tareas vinculadas al sector artístico, aunque descartó que pueda sustituir la experiencia del espectáculo en vivo.
Leyes explicó que el impacto de la inteligencia artificial se siente con mayor fuerza en Buenos Aires, donde existe una industria audiovisual más desarrollada. “Allá hay mucha demanda de publicidades, cine y cortos, y la inteligencia artificial viene a reemplazar el trabajo de actores y actrices”, afirmó.
Según indicó, en el interior del país todavía el fenómeno tiene menor alcance, aunque ya comienzan a observarse cambios en materiales promocionales y contenidos audiovisuales.
“Acá se empiezan a ver flyers armados con inteligencia artificial. Es mucho más barato, pero dejamos sin trabajo a personas que estudian y se capacitan para trabajar como diseñadores gráficos”, sostuvo.
También cuestionó el uso creciente de herramientas digitales en producciones audiovisuales y señaló diferencias con contenidos realizados por equipos humanos. “Todavía se nota la diferencia porque no hay sentimiento, no transmite nada, las voces son medias raras”, expresó.
Consultado sobre si la inteligencia artificial podría reemplazar el trabajo actoral, Leyes descartó esa posibilidad y defendió el valor de la experiencia presencial. “No creo que venga a reemplazar”, aseguró.
Para el director teatral, la principal diferencia radica en la naturaleza irrepetible del teatro y los espectáculos en vivo. “Un espectáculo teatral en vivo sucede ahí en el momento y no se repite al otro día ni a la semana siguiente. Es otra función, con otra emoción y otro significado”, afirmó.
En ese sentido, consideró que las emociones generadas por un recital, una obra teatral o un espectáculo de títeres no pueden ser sustituidas por herramientas digitales.
Aunque rechazó la posibilidad de trabajar con producciones basadas en inteligencia artificial, reconoció que el fenómeno todavía tiene un desarrollo limitado en la provincia. “Ahora te digo que no. No lo recomiendo ni creo que llegue rápido acá por falta de tecnología y de inversión”, sostuvo.
Menos público y dificultades económicas
Leyes también describió el escenario actual del teatro independiente y señaló una disminución del público, especialmente en producciones locales.
“Los espectáculos de teatro siempre tuvieron una media de 30 o 40 personas. Un estreno puede llegar a 100, pero cuesta”, explicó.
A diferencia de los elencos locales, señaló que las producciones provenientes de Buenos Aires o de otras provincias suelen convocar mayor cantidad de espectadores. “La gente va porque sabe que es una oportunidad de ver artistas que no tiene habitualmente en la provincia”, indicó.
El actor sostuvo que la situación económica impacta directamente en la actividad cultural. “Se nota en los talleres, en la matrícula y en los espacios culturales. Los costos operativos de una sala independiente son muy altos”, afirmó.
A pesar de las dificultades, aseguró que en La Máscara nunca suspenden funciones por baja convocatoria. “Respetamos mucho al público. Aunque haya una sola persona, hacemos la función”, señaló.
Leyes también se refirió a recientes cambios legislativos impulsados a nivel nacional y expresó preocupación por la derogación de normas vinculadas a la protección de espacios culturales.
En particular, cuestionó la derogación de la Ley 14.800, vigente desde 1959, que establecía mecanismos de protección para salas teatrales. “Con la derogación de esa ley, el teatro dejó de ser de interés nacional”, sostuvo.
Según explicó, esa normativa obligaba a reconstruir salas teatrales en caso de demolición o destrucción del espacio. Con los cambios recientes, afirmó, esa garantía deja de existir.
“Si una sala desaparece, ya no hay obligación de construir otra”, planteó.
Además, criticó las modificaciones en los criterios de subsidios del Instituto Nacional del Teatro (INT), que ahora, según explicó, obligan a competir a salas de distintas regiones por recursos limitados.
“No puede competir una sala de La Tigra con una sala de una capital provincial porque tienen realidades totalmente distintas”, señaló.
Actualmente, indicó, existen 13 salas de teatro independiente en Chaco, tras el cierre de algunos espacios y la recuperación de otros.
Finalmente, Leyes vinculó la caída de público con la situación económica general y sostuvo que muchas familias ya no pueden afrontar gastos vinculados a actividades culturales. “Antes se veían jardines de infantes enteros yendo al teatro. Hoy eso casi no pasa”, afirmó.
El actor aseguró que la falta de recursos impacta tanto en los espacios culturales como en las familias. “No hay poder adquisitivo. Muchas veces los padres ya no pueden aportar para que sus hijos participen de un espectáculo”, concluyó.
Jueves, 28 de mayo de 2026
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